MISA VIGILIA DE PENTECOSTÉS 2013

¡Ahora puedes ver las lecturas de la misa correspondientes a cualquier día del año!

La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Sábado, 2013-05-18 lo siguiente:

  • San Juan I, papa y mártir 2013:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Ap 3, 14b. 20-22

    SALMO RESPONSORIAL DE LA MISA

    Salmo Responsorial Sal 22, 1-3. 4. 5. 6

    EVANGELIO DE LA MISA

    Lc 22, 24-30

  • VIGILIA DE PENTECOSTÉS 2013:

    Tiempo de Pascua.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Se llama Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra

    Lectura del libro del Génesis 11, 1-9

    Toda la tierra hablaba la misma lengua con las mismas palabras.
    Al emigrar (el hombre) de oriente, encontraron una llanura en el país de Senaar y se
    establecieron allí.
    Y se dijeron unos a otros:
    —«Vamos a preparar ladrillos y a cocerlos.»
    Emplearon ladrillos en vez de piedras, y alquitrán en vez de cemento.
    Y dijeron:
    —«Vamos a construir una ciudad y una torre que alcance al cielo, para hacernos
    famosos, y para no dispersarnos por la superficie de la tierra.»
    El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que estaban construyendo los hombres; y se
    dijo:
    —«Son un solo pueblo con una sola lengua. Si esto no es más que el comienzo de su
    actividad, nada de lo que decidan hacer les resultará imposible. Voy a bajar y a
    confundir su lengua, de modo que uno no entienda la lengua del prójimo.»
    El Señor los dispersó por la superficie de la tierra y cesaron de construir la ciudad.
    Por eso se llama Babel, porque allí confundió el Señor la lengua de toda la tierra, y
    desde allí los dispersó por la superficie de la tierra.
    O bien:
    El Señor bajó al monte Sinaí a la vista del pueblo
    Lectura del libro del Éxodo 19, 3-8a. 16-20b
    En aquellos días, Moisés subió hacia Dios.
    El Señor lo llamó desde el monte, diciendo:
    —«Así dirás a la casa de Jacob, y esto anunciarás a los israelitas:
    "Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado
    sobre alas de águila y os he traído a mí. Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y
    guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos,
    porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación
    santa." Éstas son las palabras que has de decir a los israelitas.»
    Moisés convocó a los ancianos del pueblo y les expuso todo lo que el Señor le había
    mandado.
    Todo el pueblo, a una, respondió:
    —«Haremos todo cuanto ha dicho el Señor.»
    Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el
    monte y un poderoso resonar de trompeta; y todo el pueblo que estaba en el
    campamento se echó a temblar.
    Moisés hizo salir al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios y se
    detuvieron al pie del monte. Todo el Sinaí humeaba, porque el Señor había
    descendido sobre él en forma de fuego. Subía humo como de un horno, y todo el
    monte retemblaba con violencia. El sonar de la trompeta se hacía cada vez más
    fuerte; Moisés hablaba, y Dios le respondía con el trueno. El Señor bajó al monte
    Sinaí, a la cumbre del monte, y llamó a Moisés a la cima de la montaña.
    O bien:
    Huesos secos, traeré sobre vosotros espíritu, y viviréis
    Lectura de la profecía de Ezequiel 37, 1-14
    En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí y, con su Espíritu, el Señor me
    sacó y me colocó en medio de un valle todo lleno de huesos. Me hizo dar vueltas y
    vueltas en torno a ellos: eran innumerables sobre la superficie del valle y estaban
    completamente secos.
    Me preguntó:
    —«Hijo de Adán, ¿podrán revivir estos huesos?»
    Yo respondí:
    —«Señor, tú lo sabes.»
    Él me dijo:
    —«Pronuncia un oráculo sobre estos huesos y diles: "¡Huesos secos, escuchad la
    palabra del Señor! Así dice el Señor a estos huesos: Yo mismo traeré sobre vosotros
    espíritu, y viviréis. Pondré sobre vosotros tendones, haré crecer sobre vosotros
    carne, extenderé sobre vosotros piel, os infundiré espíritu, y viviréis. Y sabréis que
    yo soy el Señor."»
    Y profeticé como me había ordenado y, a la voz de mi oráculo, hubo un estrépito, y
    los huesos se juntaron hueso con hueso. Me fijé en ellos: tenían encima tendones, la
    carne había crecido, y la piel los recubría; pero no tenían espíritu.
    Entonces me dijo:
    —«Conjura al espíritu, conjura, hijo de Adán, y di al espíritu: "Así dice el Señor: De
    los cuatro vientos ven, espíritu, y sopla sobre estos muertos para que vivan."»
    Yo profeticé como me había ordenado; vino sobre ellos el espíritu, y revivieron y se
    pusieron en pie. Era una multitud innumerable.
    Y me dijo:
    —«Hijo de Adán, estos huesos son la entera casa de Israel, que dice: "Nuestros
    huesos están secos, nuestra esperanza ha perecido, estamos destrozados." Por eso,
    profetiza y diles: "Así dice el Señor: Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré
    salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y, cuando
    abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que
    soy el Señor. Os infundiré mi espíritu, y viviréis; os colocaré en vuestra tierra y
    sabréis que yo, el Señor, lo digo y lo hago."» Oráculo del Señor.
    O bien:
    Sobre mis siervos y siervas derramaré mi Espíritu
    Lectura de la profecía de Joel 3, 1-5
    Así dice el Señor:
    —«Derramaré mi Espíritu sobre toda carne:
    profetizarán vuestros hijos e hijas,
    vuestros ancianos soñarán sueños,
    vuestros jóvenes verán visiones.
    También sobre mis siervos y siervas
    derramaré mi Espíritu aquel día.
    Haré prodigios en cielo y tierra:
    sangre, fuego, columnas de humo.
    El sol se entenebrecerá,
    la luna se pondrá como sangre,
    antes de que llegue el día del Señor,
    grande y terrible.
    Cuantos invoquen el nombre del Señor
    se salvarán.
    Porque en el monte de Sión y en Jerusalén quedará un resto;
    como lo ha prometido el Señor
    a los supervivientes que él llamó.»

    SALMO RESPONSORIAL DE LA MISA

    Salmo responsorial Sal 103, 1-2a. 24. 27-28. 29bc-30 (R.: cf. 30)

    R. Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.
    O bien:
    Aleluya.
    Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y
    majestad, la luz te envuelve como un manto. R.
    Cuantas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de
    tus criaturas. R.
    Todos ellos aguardan a que les eches comida a su tiempo; se la echas, y la atrapan;
    abres tu mano, y se sacian de bienes. R.
    Les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y
    repueblas la faz de la tierra. R.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    El Espíritu intercede con gemidos inefables

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 22-27

    Hermanos:
    Sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de
    parto.
    Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos
    en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de
    nuestro cuerpo.
    Porque en esperanza fuimos salvados. Y una esperanza que se ve ya no es
    esperanza. ¿Cómo seguirá esperando uno aquello que ve?
    Cuando esperamos lo que no vemos, aguardamos con perseverancia.
    Pero además el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no
    sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
    con gemidos inefables.
    Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su
    intercesión por los santos es según Dios.

    ALELUYA

    Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de
    tu amor.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Manarán torrentes de agua viva

    Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 37-39

    El último día, el más solemne de las fiestas, Jesús, en pie, gritaba:
    — «El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí, que beba.
    Como dice la Escritura: de sus entrañas manarán torrentes de agua viva.»
    Decía esto refiriéndose al Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él.
    Todavía no se había dado el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado.

Año Litúrgico 2012-2013

La siguiente es una imagen animada del año litúrgico 2012-2013 según el rito católico romano. Se llama "año litúrgico" o "año cristiano" al tiempo que oscila entre el primer domingo de Adviento y la última semana de tiempo ordinario durante el cual la Iglesia celebra todo el Misterio de Cristo, desde su nacimiento hasta su segunda venida. Se puede decir que el año litúrgico se compone de tiempos: tiempos fuertes y tiempo ordinario. Los tiempos fuertes son, Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua, en los cuales se celebra un misterio concreto de la historia de la salvación. El Tiempo Ordinario en el cual no se celebra ningún aspecto concreto, sino más bien el mismo Misterio de Cristo en su plenitud, especialmente en los domingos. El Tiempo Ordinario, a su vez, se divide en dos partes y en total dura 33 ó 34 semanas. Nótese que en la imagen abajo se ha resaltado la fecha correspondiente a 2013-05-18.