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MISA MIÉRCOLES DE LA DÉCIMO SEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2015

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Miércoles, 2015-07-22 lo siguiente:

  • Santa María Magdalena, Memoria 2015:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Encontré al amor de mi alma

    Lectura del libro del Cantar de los cantares 3, 1-4a

    Así dice la esposa:
    «En mi cama, por la noche, buscaba al amor de mi alma: lo busqué y no lo encontré.
    Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando al amor de mi alma;lo busqué y no lo encontré.
    Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad:
    -”¿Visteis al amor de mi alma?”
    Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma.»
    Palabra de Dios.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 62, 2. 3-4. 5-6. 8-9 (R.: 2b)

    R. Mi alma está sedienta de ti, mi Dios.
    Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti;
    mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. R.
    ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale
    más que la vida, te alabaran mis labios. R.
    Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de
    enjundia y de manteca, y mis labios te alabaran jubilosos. R.
    Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo;mi alma está
    unida a ti, y tu diestra me sostiene. R.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya

    «¿Qué has visto de camino, María, en la mañana?» «A mi Señor glorioso, la tumba
    abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja.»

    EVANGELIO DE LA MISA

    Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quien bascas?

    Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1. 11-18

    El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando. Mientras lloraba, se asomo al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: -«Mujer, ¿por que lloras?» Ella les contesta: -«Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.» Dicho esto, da media vuelta y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: -«Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?» Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: -«Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.» Jesús le dice: -« ¡María! » Ella se vuelve y le dice: -«¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!» Jesús le dice: -«Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro.”» María Magdalena fue y anunció a los discípulos: -«He visto al Señor y ha dicho esto.»

  • MIÉRCOLES DE LA DÉCIMO SEXTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2015:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Yo haré llover pan del cielo.

    Lectura del libro del Éxodo 16, 1-5. 9-15

    Toda la comunidad de Israel partió de Elim y llegó al desierto de Sin, entre Elim y
    Sinaí, el día quince del segundo mes después de salir de Egipto.
    La comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón en el desierto
    diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos
    sentábamos alrededor de la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! .
    Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la comunidad.
    El Señor dijo a Moisés: Yo haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la
    ración de cada día;lo pondré a prueba a ver si guarda mi ley o no.
    El día sexto prepararán lo que hayan recogido, y será el doble de lo que recogen a
    diario.
    Moisés dijo a Aarón: Di a la comunidad de los israelitas: «Acercaos al Señor, que ha
    escuchado vuestras murmuraciones».
    Mientras Aarón hablaba a la asamblea, ellos se volvieron hacia el desierto y vieron
    la gloria del Señor que aparecía en una nube.
    El Señor dijo a Moisés: He oído las murmuraciones de los israelitas.
    Diles de mi parte: «Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan;
    para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro».
    Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento;por la mañana
    había una capa de rocío alrededor de él.
    Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo
    parecido a la escarcha.
    Al verlo, los israelitas se dijeron: ¿Qué es esto? Pues no sabían lo que era.
    Moisés les dijo: Es el pan que el Señor os da de comer.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 77, 18─19. 23─24. 25─26. 27─28

    V/. El Señor les dio pan del cielo.
    R/. El Señor les dio pan del cielo.
    V/. Tentaron a Dios en sus corazones, pidiendo una comida a su gusto;hablaron
    contra Dios: «¿Podrá Dios preparar una mesa en el desierto? ». R/.
    V/. Pero dio orden a las altas nubes, abrió las compuertas del cielo: hizo llover
    sobre ellos maná, les dio un trigo celeste. R/.
    V/. Y el hombre comió pan de ángeles, les mandó provisiones hasta la hartura.
    Hizo soplar desde el cielo el Levante, y dirigió con su fuerza el viento Sur. R/.
    V/. Hizo llover carne como una polvareda, y volátiles como arena del mar;los
    hizo caer en mitad del campamento, alrededor de sus tiendas. R/.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Cayó en tierra buena y dio grano

    Lectura del santo Evangelio según San Mateo 13, 1-9

    Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago.
    Acudió tanta gente, que tuvo que subirse a una barca;se sentó y la gente se quedó
    de pie en la oril1a.
    Les habló mucho rato en parábolas: Salió el sembrador a sembrar.
    Al sembrar, un poco cayó al borde del camino;vinieron los pájaros y se lo
    comieron;Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenia tierra;como
    la tierra no era profunda, brotó enseguida;pero en cuanto salió el sol, se abrasó, y
    por falta de raíz se secó.
    Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron.
    El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento;otros, sesenta;otros, treinta.
    El que tenga oídos, que oiga.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z