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MISA SÁBADO DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2015

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Sábado, 2015-07-04 lo siguiente:

  • Santa Isabel de Portugal 2015:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    1 Jn 3, 14-18

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo Responsorial Sal 111, 1-2. 3-4. 5-7a. 7b-8. 9

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    A los que justificó, los glorificó

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 26-30

    Hermanos: El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios. Sabemos también que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien: a los que ha llamado conforme a su designio. A los que había escogido, Dios los predestinó a ser imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito de muchos hermanos. A los que predestinó, los llamó;a los que llamó, los justificó;a los que justificó, los glorificó. Palabra de Dios.

    Aclamación del Evangelio

    versículo antes del evangelio Mt 5, 3

    Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo

    Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12a

    En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos;y él se puso a hablar, enseñándoles: -«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.» Palabra del Señor.

    Notas

  • SÁBADO DE LA DÉCIMO TERCERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2015:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Jacob echó la zancadilla a Esaú y le quitó su bendición

    Lectura del libro del Génesis 27, 1-5. 15-29

    Cuando Isaac se hizo viejo y perdió la vista, llamó a su hijo mayor: —Hijo mío.
    Contestó: —Aquí estoy.
    El le dijo: —Mira, yo soy viejo y no sé cuándo moriré.
    Toma tus aparejos, arco y aljaba, y sal al campo a buscarme caza;después me guisas
    un buen plato, como sabes que me gusta, y me lo traes para que coma;pues
    quiero darte mi bendición antes de morir.
    Rebeca escuchó la conversación de Isaac con Esaú, su hijo.
    Salió Esaú al campo a cazar para su padre.
    Rebeca tomó un traje de su hijo mayor, Esaú, el traje de fiesta, que tenía en el arcón,
    y vistió con él a Jacob, su hijo menor;con la piel de los cabritos le cubrió los
    brazos y la parte lisa del cuello.
    Y puso en manos de su hijo Jacob el guiso sabroso que había preparado y el pan.
    El entró en la habitación de su padre y dijo: —Padre.
    Respondió Isaac: —Aquí estoy;¿quién eres, hijo mío?
    Respondió Jacob a su padre: —Soy Esaú tu primogénito, he hecho lo que me
    mandaste;incorpórate, siéntate y come lo que he cazado;después me bendecirás
    tú.
    Isaac dijo a su hijo: — ¡Qué prisa te has dado para encontrarla!
    El respondió: —El Señor tu Dios me la puso al alcance.
    Isaac dijo a Jacob: —Acércate que te palpe, hijo mío a ver si eres tú mi hijo Esaú o
    no.
    Se acercó Jacob a su padre Isaac, y éste lo palpó, y dijo: —La voz es la voz de Jacob,
    los brazos son los brazos de Esaú.
    Y no lo reconoció porque sus brazos estaban peludos como los de su hermano Esaú.
    Y lo bendijo.
    Le volvió a preguntar: — ¿Eres tú mi hijo Esaú?
    Respondió Jacob: —Yo soy.
    Isaac dijo: —Sírveme la caza, hijo mío, que coma yo de tu caza, y así te
    bendeciré yo.
    Se la sirvió, y él comió.
    Le trajo vino, y bebió.
    Isaac le dijo: —Acércate y bésame, hijo mío.
    Se acercó y lo besó.
    Y al oler el aroma del traje, lo bendijo, diciendo: —Aroma de un campo que bendijo
    el Señor es el aroma de mi hijo: que Dios te conceda el rocío del cielo, la fertilidad
    de la tierra, abundancia de trigo y de vino.
    Que te sirvan los pueblos, y se postren ante ti las naciones.
    Sé señor de tus hermanos, que ellos se postren ante ti.
    Maldito quien te maldiga, bendito quien te bendiga.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 134, 1-2. 3-4. 5-6

    V/. Alabad al Señor, porque es bueno.
    R/. Alabad al Señor, porque es bueno.
    V/. Alabad el nombre del Señor, alabadlo, siervos del Señor,
    que estáis en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios.
    V/. Alabad al Señor, porque es bueno;tañed para su nombre, que es amable.
    Porque él se escogió a Jacob, a Israel en posesión suya. R/.
    V/. Yo sé que el Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses.
    El Señor todo lo que quiere lo hace: en el cielo y en la tierra, en los mares y en los
    océanos. R/.

    EVANGELIO DE LA MISA

    ¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio, mientras el novio está con ellos?

    Lectura del santo Evangelio según San Mateo 9, 14-17

    En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercaron a Jesús, preguntándole: ¿Por
    qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no
    ayunan? Jesús les dijo: ¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio,
    mientras el novio está con ellos? .
    Llegará un día en que se lleven al novio y entonces ayunarán.
    Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado;porque la pieza
    tira del manto y deja un roto peor.
    Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos;porque revientan los odres: se
    derrama el vino y los odres se estropean;el vino nuevo se echa en odres nuevos,
    y así las dos cosas se conservan.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z