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MISA EL BAUTISMO DEL SEÑOR 2011

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Domingo, 2011-01-09 lo siguiente:

  • San Eulogio de Córdoba, presbítero y mártir 2011:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Deseo partir; pero, por otro lado, quedarme en esta vida veo que es más necesario para vosotros

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 1, 21-30

    Hermanos: Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. Pero, si el vivir esta vida mortal me supone trabajo fructífero, no sé qué escoger. Me encuentro en este dilema: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, que es con mucho lo mejor; pero, por otro, quedarme en esta vida veo que es más necesario para vosotros. Convencido de esto, siento que me quedaré y estaré a vuestro lado, para que avancéis alegres en la fe, de modo que el orgullo que sentís por mí en Jesucristo rebose cuando me encuentre de nuevo entre vosotros. Lo importante es que vosotros llevéis una vida digna del Evangelio de Cristo, de modo que, ya sea que vaya a veros o que tenga de lejos noticias vuestras, sepa que os mantenéis firmes en el mismo espíritu y que lucháis juntos como un solo hombre por la fidelidad al Evangelio, sin el menor miedo a los adversarios; esto será para ellos signo de perdición, para vosotros de salvación, todo por obra de Dios. Porque a vosotros se os ha concedido la gracia de estar del lado de Cristo, no sólo creyendo en él, sino sufriendo por él, estando como estamos en el mismo combate; ése en que me visteis una vez y que ahora conocéis de oídas.

    Notas

  • EL BAUTISMO DEL SEÑOR 2011:

    Tiempo de Navidad.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Mirad a mi siervo, a quien prefiero

    Lectura del Profeta Isaías 42, 1-4. 6-7

    Esto dice el Señor:
    Mirad a mi siervo, a quien sostengo;
    mi elegido, a quien prefiero.
    Sobre él he puesto mi espíritu,
    para que traiga el derecho a las naciones.
    No gritará, no clamará,
    no voceará por las calles.
    La caña cascada no la quebrará,
    el pábilo vacilante no lo apagará.
    Promoverá fielmente el derecho,
    no vacilará ni se quebrará
    hasta implantar el derecho en la tierra
    y sus leyes, que esperan las islas.
    Yo, el Señor, te he llamado con justicia,
    te he tomado de la mano,
    te he formado y te he hecho
    alianza de un pueblo, luz de las naciones.
    Para que abras los ojos de los ciegos,
    saques a los cautivos de la prisión,
    y de la mazmorra a los que habitan en las tinieblas.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 28, 1a y 2. 3ac-4. 3b y 9b-10

    V/. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
    R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
    V/. Hijos de Dios, aclamad al Señor,
    aclamad la gloria del nombre del Señor,
    postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
    R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
    V/. La voz del Señor sobre las aguas,
    el Señor sobre las aguas torrenciales.
    La voz del Señor es potente,
    la voz del Señor es magnífica.
    R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
    V/. El Dios de la gloria ha tronado.
    El Señor descorteza las selvas.
    En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
    El Señor se sienta por encima del aguacero,
    el Señor se sienta como rey eterno.
    R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Dios ungió a Jesús con la fuerza del Espíritu Santo

    Lectura de los Hechos de los Apóstoles 10, 34-38

    En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
    —Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia,
    sea de la nación que sea. Envió su palabra a los israelitas anunciando la paz que traería
    Jesucristo, el Señor de todos.
    Conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo,
    aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la
    fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el
    diablo; porque Dios estaba con él.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Mc 9, 6

    (Si no se canta, puede omitirse)
    Aleluya, aleluya.
    Los cielos se abrieron
    y se oyó la voz del Padre:
    Este es mi Hijo, el amado; escuchadle.
    Aleluya.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Apenas se bautizó Jesús, vio que el Espíritu de Dios bajaba sobre él

    Lectura del santo Evangelio según San Mateo 3, 13-17

    En. aquel tiempo, fue Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo
    bautizara.
    Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole:
    —Soy yo el que necesito que tu me bautices, ¿y tú acudes a mí?
    Jesús le contesto:
    —Déjalo ahora. Esta bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere.
    Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y
    vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz
    del cielo que decía:
    —Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z