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MISA MIÉRCOLES DE LA TRIGÉSIMA SEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Miércoles, 2011-11-09 lo siguiente:

  • LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE LETRÁN, Fiesta 2011:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Cuando esta fiesta no cae en domingo, antes del evangelio se escoge una sola de las lecturas siguientes: Vi que manaba agua del lado derecho del templo, y habrá vida dondequiera que llegue la corriente

    Lectura de la profecía de Ezequiel 47, 1-2. 8-9. 12

    En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante -el templo miraba a levante-. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho. Me dijo: -«Estas aguas fluyen hacia la comarca levantina, bajarán hasta la estepa, desembocarán en el mar de las aguas salobres, y lo sanearán. Todos los seres vivos que bullan allí donde desemboque la corriente, tendrán vida; y habrá peces en abundancia. Al desembocar allí estas aguas, quedará saneado el mar y habrá vida dondequiera que llegue la corriente. A la vera del río, en sus dos riberas, crecerán toda clase de frutales; no se marchitarán sus hojas ni sus frutos se acabarán; darán cosecha nueva cada luna, porque los riegan aguas que manan del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales.»

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 45, 2-3. 5-6. 8-9 (R.: 5)

    R. El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su
    morada.
    Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro. Por eso
    no tememos aunque tiemble la tierra, y los montes se desplomen en el mar. R.
    El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada.
    Teniendo a Dios en medio, no vacila; Dios la socorre al despuntar la aurora. R.
    El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. Venid
    a ver las obras del Señor, las maravillas que hace en la tierra: pone fin a la guerra
    hasta el extremo del orbe. R.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Sois templo de Dios

    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 3, 9c-11. 16-17

    Hermanos: Sois edificio de Dios. Conforme al don que Dios me ha dado, yo, como hábil arquitecto, coloqué el cimiento, otro levanta el edificio. Mire cada uno cómo construye. Nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya 2 Cro 7, 16

    Elijo y consagro este templo -dice el Señor- para que esté en él mi nombre
    eternamente.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Hablaba del templo de su cuerpo

    Lectura del santo evangelio según san Juan 2, 13-22

    Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: -«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.» Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.» Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: -«¿Qué signos nos muestras para obrar así?» Jesús contestó: -«Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.» Los judíos replicaron: -«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?» Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.

  • MIÉRCOLES DE LA TRIGÉSIMA SEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Oíd, reyes, para que aprendáis sabiduría

    Lectura del libro de la Sabiduría 6, 2-12

    Oíd, reyes, y entended.
    Aprended, soberanos de los confines de la tierra.
    Estad atentos los que gobernáis multitudes y estáis orgullosos de la muchedumbre
    de vuestros pueblos.
    Porque del Señor habéis recibido el poder, del Altísimo la soberanía; él examinará
    vuestras obras y sondeará vuestras intenciones.
    Si, como ministros que sois de su reino, no habéis gobernado rectamente, ni
    guardado la ley, ni caminado siguiendo la voluntad de Dios, terrible y repentino
    caerá sobre vosotros.
    Porque un juicio implacable espera a los que mandan; al pequeño, por piedad, se le
    perdona, pero los poderosos serán poderosamente castigados.
    Que el Señor de todos ante nadie retrocede, no hay grandeza que se le imponga; al
    pequeño como al grande él mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado, pero
    un examen severo espera a los que están en el poder.
    A vosotros, pues, soberanos, se dirigen mis palabras para que aprendáis sabiduría y
    no caigáis; porque los que guardaren santamente las cosas santas, serán
    reconocidos santos, y los que se dejaren instruir en ellas, encontrarán defensa.
    Desead, pues, mis palabras; ansiadlas, que ellas os instruirán.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 81, 3-4. 6-7

    V/. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra.
    R/. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra.
    V/. Proteged al desvalido y al huérfano, haced justicia al humilde y al necesitado,
    defended al pobre y al indigente, sacándolos de las manos del culpable. R/.
    V/. Yo declaro: «Aunque seáis dioses e hijos del Altísimo todos, moriréis como
    cualquier hombre, caeréis, príncipes, como uno de tantos». R/.

    EVANGELIO DE LA MISA

    ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?

    Lectura del santo Evangelio según San Lucas 17, 11-19

    En aquel tiempo, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.
    Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se
    pararon a lo lejos y a gritos le decían: Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.
    Al verlos, les dijo: Id a presentaros a los sacerdotes.
    Y mientras iban de camino, quedaron limpios.
    Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos,
    y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.
    Este era un samaritano.
    Jesús tomó la palabra y dijo: ¿No han quedado limpios los diez? ; los otros nueve
    ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios ? Y le
    dijo: Levántate, vete: tu fe te ha salvado.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z