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MISA VIGÉSIMO OCTAVO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2011

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Domingo, 2011-10-09 lo siguiente:

  • San Juan Leonardi, presbítero 2011:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    2 Co 4, 1-2. 5-7

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo Responsorial Sal 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 10

    EVANGELIO DE LA MISA

    Lc 5, 1-11

    Notas

  • VIGÉSIMO OCTAVO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2011:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    El Señor preparará un festín y enjugará las lágrimas de todos los rostros

    Lectura del Profeta Isaías 25, 6-10a

    Preparará el Señor de los Ejércitos para todos los pueblos, en este monte, un festín de
    manjares suculentos, un festín de vinos de solera; manjares enjundiosos, vinos generosos.
    Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos, el paño que tapa a todas
    las naciones. Aniquilará la muerte para siempre. El Señor Dios enjugará las lágrimas de
    todos los rostros, y el oprobio de su pueblo lo alejará de todo el país —lo ha dicho el
    Señor—. Aquel día se dirá: Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara:
    celebremos y gocemos con su salvación. La mano del Señor se posará sobre este monte

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6

    V/. Habitaré en la casa del Señor,
    por años sin término.
    R/. Habitaré en la casa del Señor,
    por años sin término.
    V/. El Señor es mi pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar: me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas.
    R/. Habitaré en la casa del Señor,
    por años sin término.
    V/. Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre.
    Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo:
    tu vara y tu cayado me sosiegan.
    R/. Habitaré en la casa del Señor,
    por años sin término.
    V/. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.
    R/. Habitaré en la casa del Señor,
    por años sin término.
    V/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida,
    y habitaré en 1a casa del Señor, por años sin término.
    R/. Habitaré en la casa del Señor, por años sin término.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Todo lo puedo en aquel que me conforta

    Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses 4,12-14.19-20

    Hermanos:
    Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo y en todo: la hartura y el
    hambre, la abundancia y la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo
    caso hicisteis bien en compartir mi tribulación.
    En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme
    a su riqueza en Cristo Jesús.
    A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

    EVANGELIO DE LA MISA

    A todos los que encontréis convidadlos a la boda

    Lectura del santo Evangelio según San Mateo 22, 1-14

    En aquel tiempo volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los
    senadores del pueblo, diciendo:
    —El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó
    criados para que avisaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados
    encargándoles que les dijeran: tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses
    cebadas y todo está a punto. Venid a la boda.
    Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los
    demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en
    cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la
    ciudad. Luego dijo a sus criados:
    —La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces
    de los caminos y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda. Los criados salieron a
    los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete
    se llenó de comensales. [Cuando el rey entró a saludar a los comensales reparó en uno que
    no llevaba traje de fiesta y le dijo:
    —Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?
    El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros:
    —Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el
    rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.]

    Notas

    • El texto entre [ ] puede suprimirse por razones pastorales.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z