Iniciar Sesión

MISA TRIGÉSIMO SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2013

Puedes instalar nuestro plugin del ciclo litúrgico en tu sitio de Blogger, Wordpress y Joomla.

La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Domingo, 2013-11-10 lo siguiente:

  • San León Magno, papa y doctor de la Iglesia, Memoria 2013:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Si 39, 6-11

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo Responsorial Sal 36, 3-4. 5-6. 30-31

    EVANGELIO DE LA MISA

    Mt 16, 13-19

    Notas

  • TRIGÉSIMO SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2013:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    El rey del universo nos resucitará para una vida eterna

    Lectura del segundo libro de los Macabeos 7, 1-2. 9-14

    En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar
    con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley.
    Uno de ellos habló en nombre de los demás:
    —«¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que
    quebrantar la ley de nuestros padres.»
    El segundo, estando para morir, dijo:
    —«Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por
    su ley, el rey del universo nos resucitará para una vida eterna.»
    Después se divertían con el tercero. Invitado a sacar la lengua, lo hizo en seguida, y
    alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente:
    —«De Dios las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo
    Dios.»
    El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los
    tormentos.
    Cuando murió éste, torturaron de modo semejante al cuarto. Y, cuando estaba para
    morir, dijo:
    —«Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se espera que Dios mismo
    nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida.»

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 16, 1. 5-6. 8 y 15 (R.: l5b)

    R. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.
    Señor, escucha mi apelación, atiende a mis clamores, presta oído a mi súplica, que
    en mis labios no hay engaño. R.
    Mis pies estuvieron firmes en tus caminos, y no vacilaron mis pasos. Yo te invoco
    porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras. R.
    Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme. Yo con
    mi apelación vengo a tu presencia, y al despertar me saciaré de tu semblante. R.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    El Señor os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas

    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2, 16—3,5

    Hermanos:
    Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos
    ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele
    internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas.
    Por lo demás, hermanos, rezad por nosotros, para que la palabra de Dios siga el
    avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres
    perversos y malvados, porque la fe no es de todos.
    El Señor, que es fiel, os dará fuerzas y os librará del Maligno.
    Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo
    que os hemos enseñado.
    Que el Señor dirija vuestro corazón, para que améis a Dios y tengáis la constancia
    de Cristo.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Ap 1, 5a y 6b

    Jesucristo es el primogénito de entre los muertos; a él la gloria y el poder por los
    siglos de los siglos.

    EVANGELIO DE LA MISA

    No es Dios de muertos, sino de vivos

    Lectura del santo evangelio según san Lucas 20, 27-38

    En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron:
    —«Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando
    mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues
    bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el
    tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió
    la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con e11a.»
    Jesús les contestó:
    —«En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de
    la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no
    pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección.
    Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza,
    cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.»

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z