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MISA TERCER DOMINGO DE ADVIENTO 2020

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Domingo, 2020-12-13 lo siguiente:

  • Santa Lucía, virgen y mártir, Memoria 2020:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    2 Co 10, 17-11, 2

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo Responsorial Sal 30, 3cd-4. 6 y 8ab. 16bc y 17

    EVANGELIO DE LA MISA

    Mt 25, 1-13

    Notas

  • TERCER DOMINGO DE ADVIENTO 2020:

    Tiempo de Adviento.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Lectura del Profeta Isaías Is 61, 1-2a. 10-11.

    El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado
    para dar la buena noticia a los que sufren, para vendar los corazones
    desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos y a los prisioneros, la
    libertad, para proclamar el año de gracia del Señor.
    Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido un
    traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la
    corona, o novia que se adorna con sus joyas.
    Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor
    hará brotar la justicia y los himnos, ante todos los pueblos.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Lc 1, 46-48. 49-50. 53-54

    V/. Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador.
    R/. Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador.
    V/. Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi
    salvador;porque ha mirado la humillación de su esclava.
    R/. Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador.
    V/. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho
    obras grandes por mi: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de
    generación en generación.
    R/. Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador.
    V/. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a
    Israel su siervo, acordándose de la misericordia.
    R/. Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 5, 16-24.

    Hermanos:
    Estad siempre alegres. Sed constantes en orar. En toda ocasión tened la Acción de
    Gracias: ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.
    No apaguéis el espíritu, no despreciéis el don de profecía;sino examinadlo todo,
    quedándoos con lo bueno.
    Guardaos de toda forma de maldad. Que el mismo Dios de la paz os consagre
    totalmente, y que todo vuestro ser, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche
    hasta la Parusía de nuestro Señor Jesucristo.
    El que os ha llamado es fiel y cumplirá sus promesas.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Is 61, 1

    Aleluya, aleluya.
    El Espíritu del Señor está sobre mí,
    me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres.
    Aleluya.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Lectura del santo Evangelio según San Juan 1, 6-8. 19-28.

    Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como
    testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era
    él la luz, sino testigo de la luz.
    Los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le
    preguntaran:
    —¿Tú quién eres ?
    El confesó sin reservas:
    —Yo no soy el Mesías.
    Le preguntaron:
    —Entonces ¿qué ? ¿Eres tú Elías ?
    Él dijo:
    —No lo soy.
    —¿Eres tú el Profeta?
    Respondió:
    —No.
    Y le dijeron:
    —¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado,
    ¿qué dices de ti mismo?
    Él contestó:
    —Yo soy «la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor» (como
    dijo el Profeta Isaías).
    Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
    —Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?
    Juan les respondió:
    —Yo bautizo con agua;en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que
    viene detrás de mi, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatar la
    correa de la sandalia.
    Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan
    bautizando.

    Notas

    • Si el Aleluya no se canta, puede omitirse

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z