Iniciar Sesión

MISA MIÉRCOLES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011

Puedes instalar nuestro plugin del ciclo litúrgico en tu sitio de Blogger, Wordpress y Joomla.

La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Miércoles, 2011-11-02 lo siguiente:

  • CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS 2011:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Obró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección

    Lectura del segundo libro de los Macabeos 12, 43-46

    En aquellos días, Judas, jefe de Israel, recogió dos mil dracmas de plata en una colecta y las envió a Jerusalén para que ofreciesen un sacrificio de expiación. Obró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección. Si no hubiera esperado la resurrección de los caídos, habría sido inútil y ridículo rezar por los muertos. Pero, considerando que a los que habían muerto piadosamente les estaba reservado un magnífico premio, la idea es piadosa y santa. Por eso, hizo una expiación por los muertos, para que fueran liberados del pecado. Palabra de Dios.

    SALMO RESPONSORIAL

    Sal 22, 1-3. 4. 5. 6 (R.: 1; o bien: 4ab)

    R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

    El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me
    conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre. R.
    Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tu vas conmigo: tu vara y
    tu cayado me sosiegan. R.
    Preparas una mesa ante mi, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con
    perfume, y mi copa rebosa. R.
    Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en
    la casa del Señor por años sin termino. R.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Justificados por su sangre, seremos por él salvos del castigo

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 5, 5-11

    Hermanos: La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por el salvos del castigo! Si, cuando aramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuanta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación. Palabra de Dios.

    Aclamación del Evangelio

    Cf. Mt 11, 25

    Bendito seas, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has revelado los secretos del reino a la gente sencilla.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo

    Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12a

    En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y el se puso a hablar, enseñándoles: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.» Palabra del Señor.

    Notas

    • Las lecturas se toman de entre las propuestas para las misas de difuntos
    • Conmemoración de todos los fieles difuntos. La Santa Madre Iglesia, después de su solicitud para celebrar con las debidas alabanzas la dicha de todos sus hijos bienaventurados en el cielo, se interesa ante el Señor en favor de las almas de cuantos nos precedieron con el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, y por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe sólo Dios conoce, para que, purificados de toda mancha del pecado y asociados a los ciudadanos celestes, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna (elog. del Martirologio Romano).
    • Las lecturas mencionadas aquí son lecturas a usarse fuera del tiempo pascual
  • MIÉRCOLES DE LA TRIGÉSIMA PRIMERA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Amar es cumplir la ley entera

    Lectura de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 13, 8-10

    Hermanos: A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama tiene
    cumplido el resto de la ley.
    De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» , y los
    demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo
    como a ti mismo».
    Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 111, 1-2. 4-5. 9

    V/. Dichoso el que se apiada y presta.
    R/. Dichoso el que se apiada y presta.
    V/. Dichoso quien teme al Señor, y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será
    poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita. R/.
    En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.
    Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R/.
    Reparte limosna a los pobres, su caridad es constante, sin falta y alzará la
    frente con dignidad. R/.

    EVANGELIO DE LA MISA

    El que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío

    Lectura del santo Evangelio según San Lucas 14, 25-33

    En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: Si alguno
    se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus
    hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser
    discípulo mío.
    Quien no lleve su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío.
    Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular
    los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no
    puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: «Este hombre
    empezó a construir y no ha sido capaz de acabar» ¿O qué rey, si va a dar la
    batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá
    salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía
    lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.
    Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes, no puede ser discípulo
    mío.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z