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MISA SÉPTIMO DOMINGO DE PASCUA 2012

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Domingo, 2012-05-20 lo siguiente:

  • San Bernardino de Siena, presbítero 2012:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Ningún otro puede salvar

    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 4, 8-12

    En aquellos días, Pedro, lleno de Espíritu Santo, dijo: -«Jefes del pueblo y ancianos: Porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar qué poder ha curado a ese hombre; pues, quede bien claro a todos vosotros y a todo Israel que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros. Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ningún otro puede salvar; bajo el cielo, no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos.»

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 39, 2 y 4ab. 7. 8-9. 10 (R.: 8a y 9a)

    R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
    Yo esperaba con ansia al Señor; él se inclinó y escuchó mi grito; me puso en la boca
    un cántico nuevo, un himno a nuestro Dios. R.
    Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides
    sacrificio expiatorio. R'
    Entonces yo digo: «Aquí estoy -como está escrito en mi libro-
    para hacer tu voluntad.» Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R.
    He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios; Señor,
    tú lo sabes. R.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Lc 9, 57-62

    Notas

  • SÉPTIMO DOMINGO DE PASCUA 2012:

    Tiempo de Pascua.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Hace falta que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrección de Jesús

    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 1, 15-17. 20a. 20c-26

    Uno de aquellos di as, Pedro se puso en pie en medio de los hermanos y dijo
    (había reunidas unas ciento veinte personas):
    —«Hermanos, tenía que cumplirse lo que el Espíritu Santo, por boca de David,
    había predicho, en la Escritura, acerca de Judas, que hizo de guía a los que
    arrestaron a Jesús. Era uno de nuestro grupo y compartía el mismo ministerio.
    En el libro de los Salmos está escrito:"que su cargo lo ocupe otro.”
    Hace falta, por tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la
    resurrección de Jesús, uno de los que nos acompañaron mientras convivió con
    nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba, hasta el día de su ascensión.»
    Propusieron dos nombres: José, apellidado Barsabá, de sobrenombre Justo, y
    Matías. Y rezaron así:
    —«Señor, tú penetras el corazón de todos; muéstranos a cuál de los dos has
    elegido para que, en este ministerio apostólico, ocupe el puesto que dejó Judas para
    marcharse al suyo propio.»
    Echaron suertes, le tocó a Matías, y lo asociaron a los once apóstoles.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 102, 1-2. 11-12. 19-20ab (R/.: 19a)

    R/. El Señor puso en el cielo su trono. (O bien: Aleluya.)
    Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mia, al
    Señor, y no olvides sus beneficios. R/.
    Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como
    dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.
    El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. Bendecid al
    Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes. R/.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él

    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 4, 11-16

    Queridos hermanos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos
    amarnos unos a otros.
    A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en
    nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
    En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado
    de su Espíritu.
    Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser
    Salvador del mundo.
    Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
    Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.
    Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Jn 14, 18

    No os dejaré huérfanos —dice el Señor—; me voy y vuelvo a vuestro lado, y se
    alegrará vuestro corazón.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Que sean uno, como nosotros

    Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b-19

    En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo:
    —«Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean
    uno, como nosotros.
    Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los
    custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera
    la Escritura.
    Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría
    cumplida.
    Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo,
    como tampoco yo soy del mundo.
    No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal.
    No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
    Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad.
    Como tú me enviaste al mundo, así los envio yo también al mundo.
    Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad.»

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z