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MISA DÉCIMO SÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2012

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Domingo, 2012-07-29 lo siguiente:

  • Santa Marta, Memoria 2012:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    1 Jn 4, 7-16

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo Responsorial Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9. 10-11

    El evangelio de esta memoria es propio.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Jn 8, 12b

    Yo soy la luz del mundo
    -dice el Señor-;
    el que me sigue tendrá la luz de la vida.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Creo que tu eres el Mesías, el Hijo de Dios

    Lectura del santo evangelio según san Juan 11, 19-27

    En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:
    -«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
    Jesús le dijo:
    -«Tu hermano resucitará.»
    Marta respondió:
    -«Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
    Jesús le dice:
    -«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
    Ella le contestó:
    -«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.»
    Palabra del Señor.

    Notas

  • DÉCIMO SÉPTIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2012:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Comerán y sobrará

    Lectura del segundo libro de los Reyes 4, 42-44

    En aquellos días, uno de Baal-Salisá vino a traer al profeta Eliseo el pan de las
    primicias, veinte panes de cebada y grano reciente en la alforja. Eliseo dijo:
    —«Dáselos a la gente, que coman.»
    EL criado replicó:
    —«¿Qué hago yo con esto para cien personas?»
    Eliseo insistió:
    —«Dáselos a la gente, que coman. Porque así dice el Señor: Comerán y sobrará.»
    Entonces el criado se los sirvió, comieron y sobró, como había dicho el Señor.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 144, 10-11. 15-16. 17-18 (R/.: cf. 16)

    R/. Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
    Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles; que
    proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R/.
    Los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo; abres
    tú la mano, y sacias de favores a todo viviente. R/.
    El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones;
    cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un bautismo

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 1-6

    Hermanos:
    Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la
    que habéis sido convocados.
    Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente
    con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un
    solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la
    que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de
    todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Lc 7, 16

    Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Repartió a los que estaban sentados todo lo que quisieron

    Lectura del santo evangelio según san Juan 6, 1-15

    En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de
    Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con
    los enfermos.
    Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.
    Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al
    ver que acudía mucha gente, dice a Felipe:
    —«¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?»
    Lo decía para tantearlo, pues bien sabia él lo que iba a hacer.
    Felipe le contestó:
    —«Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un
    pedazo.»
    Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice:
    —«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces;
    pero, ¿qué es eso para tantos?»
    Jesús dijo:
    —«Decid a la gente que se siente en el suelo.»
    Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos
    cinco mil.
    Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban
    sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado.
    Cuando se saciaron, dice a sus discípulos:
    —«Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie.»
    Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de
    cebada, que sobraron a los que habían comído.
    La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía:
    —«Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo.»
    Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró
    otra vez a la montaña él solo.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z