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MISA SÁBADO DE LA DÉCIMO OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Sábado, 2011-08-06 lo siguiente:

  • LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR, Fiesta 2011:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Cuando esta fiesta no cae en domingo, antes del evangelio se escoge una sola de las lecturas siguientes: Su vestido era blanco como nieve

    Lectura de la profecía de Daniel 7, 9-10. 13-14

    Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 96, 1-2. 5-6. 9 (R.: 1a y 9a)

    R. El Señor reina, altísimo sobre toda la tierra.
    El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables. Tiniebla y nube lo
    rodean, justicia y derecho sostienen su trono. R.
    Los montes se derriten como cera ante el dueño de toda la tierra;
    los cielos pregonan su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria. R.
    Porque tú eres, Señor, altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los
    dioses. R.

    SEGUNDA LECTURA DE LA MISA

    Esta voz del cielo la oímos nosotros

    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro 1, 16-19

    Queridos hermanos: Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto.» Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Mt 17, 5c

    Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Año C: Moisés y Elías hablaban de su muerte

    Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 28b-36

    En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño; y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: -«Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» No sabía lo que decía. Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: -«Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.» Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

  • SÁBADO DE LA DÉCIMO OCTAVA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón

    Lectura del libro del Deuteronomio 6, 4-13

    Habló Moisés al pueblo y dijo: —Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es solamente
    uno.
    Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas las
    fuerzas.
    Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria; se las repetirás a tus hijos y
    hablarás de ellas estando en casa y yendo de camino, acostado y levantado; las
    atarás a tu muñeca como un signo, serán en tu frente una señal; las escribirás en
    las jambas de tu casa y en tus portales.
    Cuando el Señor tu Dios te introduzca en la tierra que juró a tus padres -a Abrahán,
    Isaac y Jacob- que te había de dar, con ciudades grandes y ricas que tú no has
    construido, casas rebosantes de riquezas que tú no has llenado, pozos ya
    excavados que tú no has excavado, viñas y olivares que tú no has plantado,
    comerás hasta hartarte.
    Pero cuidado: No olvides al Señor que te sacó de Egipto, de la esclavitud.
    Al Señor tu Dios temerás, a él sólo servirás, sólo en su nombre jurarás.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 17, 28-3a. 3bc-4. 47 y 51ab

    V/. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
    R/. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.
    Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza, Señor, mi roca, mi alcázar, mi
    libertador. R/.
    V/. Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
    mi fuerza salvadora, mi baluarte.
    Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos.
    V/. Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador; tú diste
    gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu Ungido. R/.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Si tuvierais fe, nada os sería imposible

    Lectura del santo Evangelio según San Mateo 17, 14-19

    En aquel tiempo, se acercó a Jesús un hombre, que le dijo de rodillas: Señor, ten
    compasión de mi hijo que tiene epilepsia y le dan ataques: muchas veces se cae
    en el fuego o en el agua.
    Se lo he traído a tus discípulos, y no han sido capaces de curarlo.
    Jesús contestó: ¡Gente sin fe y perversa! ¿Hasta cuándo os tendré que soportar?
    Traédmelo.
    Jesús increpó al demonio, y salió; en aquel momento se curó el niño.
    Los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron aparte: ¿Y por qué no pudimos
    echarlo nosotros? Les contestó: Por vuestra poca fe.
    Os aseguro que, si fuera vuestra fe como un grano de mostaza, le diríais a aquella
    montaña que viniera aquí, y vendría.
    Nada os sería imposible.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z