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MISA VIERNES DE LA QUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Viernes, 2011-02-11 lo siguiente:

  • Nuestra Señora de Lourdes 2011:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz

    Lectura del libro de Isaías 66, 10-14c

    Festejad a Jerusalén, gozad con ella, todos los que la amáis, alegraos de su alegría, los que por ella llevasteis luto. Mamaréis a sus pechos y os saciaréis de sus consuelos, y apuraréis las delicias de sus ubres abundantes. Porque así dice el Señor: «Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz, como un torrente en crecida, las riquezas de las naciones. Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán; como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo, y en Jerusalén seréis consolados. Al verlo, se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos florecerán como un prado; la mano del Señor se manifestará a sus siervos.»

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Jdt 13, 18bcde. 19 (R.: 15, 9d)

    R. Tu eres el orgullo de nuestra raza.
    El Altísimo te ha bendecido, hija, más que a todas las mujeres de la tierra. Bendito el
    Señor, creador del cielo y tierra. R.
    Que hoy ha glorificado tu nombre de tal modo, que tu alabanza estará siempre en la
    boca de todos los que se acuerden de esta obra poderosa de Dios. R.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Jn 2, 1-11

    Notas

  • VIERNES DE LA QUINTA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal

    Lectura del libro del Génesis 3, 1-8

    La serpiente era más astuta que las demás bestias del campo que el Señor había
    hecho.
    Y dijo a la mujer: — ¿Con que Dios os ha dicho que no comáis de ningún árbol del
    jardín?
    La mujer contestó a la serpiente: —Podemos comer los frutos de los árboles del
    jardín; sólo del fruto del árbol que está en mitad del jardín nos ha dicho Dios:
    «No comáis de él ni lo toquéis, bajo pena de muerte.
    La serpiente replicó a la mujer: —No es verdad que tengáis que morir.
    Bien sabe Dios que cuando comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios
    en el conocimiento del bien y el mal.
    La mujer se dio cuenta de que el árbol era apetitoso, atrayente y deseable porque
    daba inteligencia; y cogió un fruto, comió, se lo alargó a su marido, y él también
    comió.
    Se les abrieron los ojos a los dos, y descubrieron que estaban desnudos;
    entrelazaron hojas de higuera y se las ciñeron.
    Oyeron al Señor que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa; el hombre y su
    mujer se escondieron de la vista del Señor Dios entre los árboles del jardín.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 31, 1-2. 5. 6. 7

    V/. Dichoso el que está absuelto de su culpa.
    R/. Dichoso el que está absuelto de su culpa.
    V/. Dichoso el que está absuelto de su culpa.
    a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le
    apunta el delito.
    y en cuyo espíritu no hay fraude. R/.
    Había pecado, lo reconocí, no te encubrí mi delito; propuse: «Confesaré al
    Señor mi culpa» , y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R/.
    V/. Por eso, que todo fiel te suplique en el momento de la desgracia: la crecida de
    las aguas caudalosas no lo alcanzará. R/.
    Tú eres mi refugio: me libras del peligro,
    me rodeas de cantos de liberación. R/.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

    Lectura del santo Evangelio según San Marcos 7, 31-37

    En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del
    lago de Galilea, atravesando la Decápolis.
    Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le
    imponga las manos.
    El, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva
    le tocó la lengua.
    Y mirando al cielo, suspiró y le dijo: Effetá (esto es, «ábrete» ).
    Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin
    dificultad.
    El les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más
    insistencia lo proclamaban ellos.
    Y en el colmo del asombro decían: Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y
    hablar a los mudos.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z