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MISA LUNES DE LA VIGÉSIMA SEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Lunes, 2011-08-29 lo siguiente:

  • El Martirio de san Juan Bautista, Memoria 2011:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    El evangelio de esta memoria es propio. Diles lo que yo te mando. No les tengas miedo

    Lectura del libro de Jeremías 1, 17-19

    En aquellos días, recibí esta palabra del Señor: «Cíñete los lomos, ponte en pie y diles lo que yo te mando. No les tengas miedo, que si no, yo te meteré miedo de ellos. Mira; yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes y príncipes de Judá, frente a los sacerdotes y la gente del campo. Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte.» Oráculo del Señor.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab y 17 (R.: 15a)

    R. Mi boca contará tu auxilio.
    A ti, Señor, me acojo: no quede yo derrotado para siempre; tú que eres justo,
    líbrame y ponme a salvo, inclina a mí tu oído, y sálvame. R.
    Sé tu mi roca de refugio, el alcázar donde me salve, porque mi peña y mi alcázar
    eres tú, Dios mío, líbrame de la mano perversa. R.
    Porque tú, Dios mío, fuiste mi esperanza y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
    En el vientre materno ya me apoyaba en ti, en el seno tú me sostenías. R.
    Mi boca contará tu auxilio, y todo el día tu salvación. Dios mío, me instruiste desde
    mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. R.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Mt 5, 10

    Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los
    cielos.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista

    Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 17-29

    En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: -«Pídeme lo que quieras, que te lo doy.» Y le juró: -«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.» Ella salió a preguntarle a su madre: -«¿Qué le pido?» La madre le contestó: -«La cabeza de Juan, el Bautista.» Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: -«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.» El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

  • LUNES DE LA VIGÉSIMA SEGUNDA SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO 2011:

    Tiempo Ordinario.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    A los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él

    Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses 4, 13-17

    Hermanos: No queremos que ignoréis la suerte de los difuntos para que no os
    aflijáis como los hombres sin esperanza.
    Pues si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo a los que han
    muerto en Jesús, Dios los llevará con él.
    Esto es lo que os decimos como Palabra del Señor: Nosotros, los que vivimos y
    quedamos para su venida, no aventajaremos a los difuntos.
    Pues él mismo, el Señor, a la voz del arcángel y al son de la trompeta divina,
    descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán en primer lugar.
    Después nosotros, los que aún vivimos, seremos arrebatados con ellos en la nube, al
    encuentro del Señor, en el aire.
    Y así estaremos siempre con el Señor.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 95, 1 y 3. 4-5. 11-12a. 12b-13.

    V/. El Señor llega a regir la tierra.
    R/. El Señor llega a regir la tierra.
    V/. Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor toda la tierra.
    Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones.
    V/. Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza, más temible que todos
    los dioses. Pues los dioses de los gentiles son apariencia, mientras que el Señor ha
    hecho el cielo. R/.
    V/. Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena, vitoreen los
    campos y cuanto hay en ellos. R/.
    Aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega ya llega a
    regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad. R/.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres. Ningún profeta es bien mirado en su tierra

    Lectura del santo Evangelio según San Lucas 4, 16-30

    En aquel tiempo, fue Jesús a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga,
    como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura.
    Le entregaron el Libro del Profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje
    donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha
    ungido.
    Me ha enviudó para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos
    la libertad, y a los ciegos, la vista.
    Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor».
    Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó.
    Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él.
    Y él se puso a decirles: Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.
    Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que
    salían de sus labios.
    Y decían: ¿No es éste el hijo de José? Y Jesús les dijo: Sin duda me recitaréis aquel
    refrán: «Médico, cúrate a ti mismo» : haz también aquí en tu tierra lo que hemos
    oído que has hecho en Cafarnaún.
    Y añadió: Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra.
    Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo
    cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país;
    sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías más que a una viuda de
    Sarepta, en el territorio de Sidón.
    Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del Profeta Eliseo, sin embargo,
    ninguno de ellos fue curado más que Naamán, el sirio.
    Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron
    fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con
    intención de despeñarlo.
    Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z