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MISA MARTES DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA 2022

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La Iglesia Católica Romana, de acuerdo con el Calendario General Romano, celebra en Martes, 2022-05-31 lo siguiente:

  • LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA 2022:

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    El Señor será el rey de Israel, en medio de ti

    Lectura de la profecía de Sofonías 3, 14-18

    Regocíjate, hija de Sión;grita de júbilo, Israel;alégrate y gózate de todo corazón, Jerusalén. El Señor ha cancelado tu condena, ha expulsado a tus enemigos. El Señor será el rey de Israel, en medio de ti, y ya no temerás. Aquel día dirán a Jerusalén: «No temas, Sión, no desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, en medio de ti, es un guerrero que salva. Él se goza y se complace en ti, te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta.» Apartaré de ti la amenaza, el oprobio que pesa sobre ti. Palabra de Dios.

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Is 12, 2-3. 4bcd. 5-6 (R.: 6b)

    R. Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.
    El Señor es mi Dios y salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder
    es el Señor, él fue mi salvación. Y sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la
    salvación. R.
    Dad gracias al Señor, invocad su nombre, contad a los pueblos sus hazañas,
    proclamad que su nombre es excelso. R.
    Tañed para el Señor, que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra;gritad jubilosos,
    habitantes de Sión: «Qué grande es en medio de ti el Santo de Israel.» R.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Cf. Lc 1, 45

    Dichosa tú, Virgen María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

    EVANGELIO DE LA MISA

    ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

    Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39-56

    En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá;entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: -«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.» María dijo: -«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.» María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa. Palabra del Señor.

  • MARTES DE LA SÉPTIMA SEMANA DE PASCUA 2022:

    Tiempo de Pascua.

    PRIMERA LECTURA DE LA MISA

    Completo mi carrera, y cumplo el encargo que me dio el Señor Jesús

    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 20, 17-27

    En aquellos días, desde Mileto, mandó Pablo llamar a los presbíteros de la Iglesia de
    Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo:
    —«Vosotros sabéis que todo el tiempo que he estado aquí, desde el día que por
    primera vez puse pie en Asia, he servido al Señor con toda humildad, en las penas y
    pruebas que me han procurado las maquinaciones de los judíos.
    Sabéis que no he ahorrado medio alguno, que os he predicado y enseñado en
    público y en privado, insistiendo a judíos y griegos a que se conviertan a Dios y
    crean en nuestro Señor Jesús.
    Y ahora me dirijo a Jerusalén, forzado por el Espíritu.
    No sé lo que me espera allí, sólo sé que el Espíritu Santo, de ciudad en ciudad, me
    asegura que me aguardan cárceles y luchas. Pero a mí no me importa la vida;lo que
    me importa es completar mi carrera, y cumplir el encargo que me dio el Señor Jesús:
    ser testigo del Evangelio, que es la gracia de Dios.
    He pasado por aquí predicando el reino, y ahora sé que ninguno de vosotros me
    volverá a ver. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte de nadie:
    nunca me he reservado nada;os he anunciado enteramente el plan de Dios.»

    SALMO RESPONSORIAL

    Salmo responsorial Sal 67, 10-11. 20-21 (R/.: 33a)

    R/. Reyes de la tierra, cantad a Dios (o bien: Aleluya).
    Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada;
    y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad, oh Dios, preparó para los pobres. R/.
    Bendito el Señor cada día, Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación. Nuestro
    Dios es un Dios que salva, el Señor Dios nos hace escapar de la muerte. R/.

    Aclamación del Evangelio

    Aleluya Jn 14, 16

    Le pediré al Padre que os dé otro Defensor, que esté siempre con vosotros.

    EVANGELIO DE LA MISA

    Padre, glorifica a tu Hijo

    Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 1-11a

    En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo:
    —«Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por
    el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste.
    Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado,
    Jesucristo.
    Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste.
    Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes
    que el mundo existiese.
    He manifestado tu nombre
    a los hombres que me diste de en medio del mundo.
    Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra.
    Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he
    comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido
    verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado.
    Te ruego por ellos;no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son
    tuyos.
    Sí, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío;y en ellos he sido glorificado.
    Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.»

Contenido actualizado el 2012-01-10T00:00:00Z